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La Curvatura de la Serpiente_Malca





















La curvatura de la serpiente

Malca Mizrahi·

Arq., MArch UCL, PhD cand. UCL

 

En su análisis sobre la belleza y la elegancia, William Hogarth escribió en 1753 que la línea que traza el  movimiento de la serpiente, en su sinuosidad y curvatura, guía el ojo de una manera placentera.[1] La múltiple y sutil variación de los pliegues de la línea trazan una “línea de belleza” y albergan una idea de continuidad: “verás cuán gradualmente se produce el cambio de su forma, cuán imperceptiblemente sus diferentes curvaturas se fusionan entre sí, y cuán fácilmente el ojo se desliza sobre el barrido de sus curvas”, dice. Unos pocos años mas tarde, en 1757, la fealdad se definió angular por Edmund Burke,[2] declarando que la redondez, suavidad y fluidez (del mármol pulido por ejemplo) “afectan placenteramente nuestro gusto”.

La belleza es un sistema de valores en cambio permanente. De la misma forma, los parámetros con los que enseñamos, creamos y juzgamos la producción arquitectónica cambian a lo largo de tiempo. Se transforman en base a un sistema de valores que define el canon de belleza de cada época.  Qué es bello y qué es útil responde a transformaciones progresivas que resultan de la emergencia de nuevas formas para alojar la función. Estas transformaciones son revolucionarias cuando surgen como hecho estético innovador, o acumulativas, cuando reflejan variaciones dentro de un mismo estilo o sistema de valores estéticos, según Patrik Schumacher.

Schumacher, socio en Zaha Hadid Architects desde 1988, ha explicado y elaborado una teoría del estilo contemporáneo que absorbe toda la producción computacional  de los últimos 15 años. Este ambicioso proyecto colectivo tiene muchos participantes y representa un discurso trans-nacional. Incluye no sólo a quienes trabajan en su oficina, sino que también a la producción académica de sus alumnos y a la de colegas que utilizan herramientas digitales de exploración espacial. Paracentrismo[3], como lo llama, toma de la naturaleza y de los procesos de transformación biológica. Aboga por la vuelta al ornamento, pero con una función. Aspira a construir un orden diverso, continuo y complejo, que refleja una expresión estética contemporánea anti-collagística. Rechaza lo angular y las formas rectas, cerradas y herméticas (específicamente, las formas del Modernismo), promoviendo un cambio ontológico hacia la maleabilidad de lo curvilíneo y la integración funcional y espacial.

La nueva forma que aloje la función será maleable; podrá fundirse, fusionarse y transformarse; podrá interpenetrar otras incorporando pequeñas variaciones y sutiles de-formaciones que cambian el uso del elemento arquitectónico (por ejemplo, un muro se funde en un escalón, una platea en el escenario que preside); construirá un orden visual de integración e inmersión espacial, donde “todo se comunica visualmente con todo”, será abierto y carecerá de columnas; y materializará una concepción contemporánea de “elegancia, inteligencia e intensidad” arquitectónica. 

Así como lo describió Hogarth hacia el final del Barroco, ZHA manifiesta el gusto contemporáneo por lo curvilíneo, dinámico, de transformación sutil y gradual. La complejidad geométrica, funcional y material que hoy posibilita el diseño computacional se materializa variadamente, y con mayor intensidad desde que Hadid obtuvo el Premio Pritzker en 2004, en museos, escuelas, centros comerciales, oficinas, pabellones, casas, interiores, espacios de exhibición, mobiliario, iluminación ornamental, objetos, e incluso zapatos y autos a hidrógeno líquido de diseño aerodinámico.

Su teoría estilística concibe que tanto el espacio arquitectónico como la forma de sus elementos cobran sentido con el uso. Construye un sistema gramatical coherente que define los principios que guían el repertorio formal y cómo abordar el programa de un edificio. Es decir, es un método productivo descriptible y comunicable. Capaz de ser aplicable por los más de 200 arquitectos que trabajan dentro de la oficina, bajo una organización jerárquica y vertical. 

El método detrás de la “figura ZHA” es instruido por un sistema de signos que muestran una “voluntad” de pertenecer a una misma familia genealógica, de ser similares entre sí. La forma sólo admite variaciones sutiles, y el sistema define una “agenda” artística, estética y material. ¿Cómo funciona este sistema, cómo se replica y aplica a programas tan variados como los que mencione antes? En el caso particular de Galaxy SOHO, un edificio de uso mixto que contiene locales comerciales, oficinas y espacios para el entretenimiento en el centro de Beijing, se compone de cuatro volúmenes que se adaptan y entrelazan generando una visión dinámica y panorámica, sin recortes angulares o transiciones abruptas que interrumpan la fluidez de su composición formal. Los patios resultantes de tal fusión, reflejan según explica ZHA, la tradición de la arquitectura china, “creando espacios interiores continuos y abiertos”. “Cuando los usuarios se adentran en el edificio, descubren espacios de menor escala que también siguen la misma lógica de curvilinearidad continua.”

Galaxy SOHO se concibió como un hito urbano para Beijing. Sus 330.000 m2, construidos bajo la dirección de dos arquitectos japoneses, Satoshi Ohashi y Yoshi Uchiyama, distribuyen sus funciones de manera habitual: uso comercial y de entretenimientos en los primeros tres niveles, oficinas para industrias innovadoras en los intermedios, y destina los últimos niveles a restaurantes y bares ofreciendo vistas a una de las mayores avenidas de la ciudad. El arquitecto responsable del proyecto, Uchiyama, explica que la transferencia de los dibujos que se presentaron para el concurso al modelo de construcción final sufrió cambios. De componerse originalmente por seis volúmenes con mayor número de puentes, los mismos se redujeron a cuatro, al igual que las torres, debido a las estrictas normas que rigen los derechos de luz de la ciudad. A pesar de estas modificaciones, el concepto original permaneció sin alteraciones mayores, dice.

Sin embargo, sí tuvieron lugar aquellos ajustes usuales que permiten que este edificio de uso comercial alcance viabilidad económica y se ajuste a las regulaciones locales. El software Gehry Technologies “Digital Project” CATIA 3D se usó no sólo para producir el modelo tridimensional, sino que también para la coordinación con los ingenieros de estructuras y de instalaciones locales. CATIA, dice Uchiyama, fue la  herramienta clave para visualizar de manera rápida y continua una maqueta digital de gran complejidad e información. También para chequear las propiedades de las superficies, sus curvaturas, los índices de áreas, y para la racionalización de la geometría previa a la construcción.  “Por supuesto que también se produjeron dibujos bidimensionales para la aprobación municipal (The Local Design Institute) y para que el cliente y verifique la eficiencia de los layouts propuestos.”

En cuanto al proceso colaborativo entre ZHA y los consultores locales durante el proceso de construcción, Uchiyama explicó que a pesar de que China es tecnológicamente muy avanzada, los procesos de gestión para la construcción de grandes proyectos todavía están en desarrollo, y muchos de los contratistas y trabajadores tuvieron que mejorar sus estándares básicos para este proyecto. “Fue un de proceso de entendimiento, donde una vez alcanzado el nivel esperado, no hubo mayores desencuentros culturales entre los equipos locales y ZHA.”

Desde las pinturas y maquetas de Zaha Hadid de mediados de los años 80 bajo el lema deconstructivista que inventó Mark Wigley, a los edificios que se completan cada vez mas vigorosamente desde los comienzos de este siglo y la reciente racionalización teórica de Schumacher, el ciclo disciplinar: dibujo-construcción-teoría parece completarse. Las pinturas de Hadid fueron modelos precursores de la experiencia sensorial que hoy los edificios de ZHA provocan en sus usuarios. Sus pinturas crearon un método lingüístico que definiría el futuro estilismo de ZHA. Inicialmente representaron el espacio como composición pictórica y descripción fenomenológica de la experiencia de habitar/usar ese espacio, hoy aportan una nueva complejidad a la relación entre los aspectos sociales, materiales, artísticos y tecnológicos que se definen a través de sus edificios.

Por último, la construcción de un sistema estético-lingüístico no se basa solamente en sensación y afecto (como lo que define el pensamiento post-estructuralista), sino que es un proceso que no puede desestimar la abstracción. Es decir, la construcción de este sistema involucra tanto a nuestra capacidad de pensar abstractamente y reflexionar sobre lo que percibimos fenomenológicamente, como a nuestra capacidad de traducir visualmente en un sistema de signos cuyo contenido incluye esas sensaciones y percepciones (lenguaje), requiriendo de la emergencia de nuestra subjetividad, que es quién define preferencias estéticas y refleja el “gusto de la época”. Cuando este sistema estético, producido individualmente o no, despierta interés, consenso y aceptación global establece preferencias universales que hacen de un sistema estético colectivo como el de ZHA un hito estético epocal. 

 

Buenos Aires, 28 de Febrero, 2013.



 

[1] William Hogarth, The Analysis of Beauty (1753). http://www.tristramshandyweb.it/sezioni/e-text/hogarth/analysis_html/title-page.htm, “Sobre la Línea”, p. 38 y 77.

[2] Edmund Burke, Indagación filosófica sobre el origen de nuestras ideas acerca de lo sublime y de los bello (Madrid: Tecnos, 1987).

[3] Ver Patrik Schumacher, 'Parametric Patterns', Architectural Design: The Patterns of Architecture, (79; Londres: Wiley & Sons, 2009) y ‘Paracentrism as Style – Parametricist Manifesto’, (Londres, 2008). http://www.patrikschumacher.com/Texts/Parametricism%20as%20Style.htm.  También, The Autopoiesis of Architecture (Vol.1 y 2; Londres: John Wiley & Sons, 2010-12).

 

· Malca, socia en MTMN arquitectos, fue Design Leader en ZHA entre 2004 y 2005 para el Nuevo Museo de Transporte en Glasgow. Desarrolló el proyecto desde su concepción inicial para el concurso de ideas hasta los dibujos de licitación. GMoT se inauguró en 2011.

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